Virginia Blanes Nacemos con un propósito de vida, con un objetivo sagrado y traemos, en nosotros, todas las herramientas necesarias para lograrlo. Sin embargo, a medida que crecemos, parecemos olvidar cuál es el para qué de nuestras travesías y poco a poco nos aletargamos en una confusión y unas inercias que aniquilan la ilusión y la fuerza de nuestros corazones. Mientras aumenta, de forma exponencial, la ausencia de sentido, el cansancio, la frustración... Todos estamos contaminados por "el patrón de perfección" . Hemos sido limitados y adiestrados bajo un prisma socialmente adecuado, que nos ha mantenido alejados de nuestra sabiduría real. Tomemos un momento para comprender en qué instante y de qué manera fuimos desconectados de nuestro centro y démonos el permiso de rescatar nuestra esencia y de activar nuestras auténticas potencialidades. Podemos aprender a disfrutar de la vida, a gozar de cada instante, siendo quienes hemos nacido para ser. Podemos y debe...